Para coleccionistas y decoradores
Piezas únicas de vidrio soplado a mano: cada cronómetro sale del taller con variaciones propias en la silueta y el grosor del cristal, de modo que ninguna estantería repite la misma pieza.
Arenas minerales de playas dominicanas y minerales importados, secadas y tamizadas para que el flujo sea constante y el color se mantenga vivo durante años sin teñir el vidrio.
Duraciones reales de 5 minutos a 2 horas: eliges el ritmo según el uso, desde una pausa breve de café hasta una sesión larga de meditación o un temporizador de cocina sin pantallas.
Grabado personalizado para regalos corporativos: logos, fechas o nombres quedan marcados en la base de madera o en el propio vidrio, con un acabado que no se desgasta con el uso.
Kits educativos para escuelas que explican la medición del tiempo mediante la física de fluidos granulares, con guía para el docente y arenas de colores separadas por densidad.
La espera se vuelve espectáculo visual: el descenso lento de la arena invita a mirar, a respirar y a soltar el teléfono, tanto en una sala de espera como en tu escritorio de trabajo.
No se trata solo de medir minutos. Cada pieza que sale del taller está pensada para una función concreta: ordenar una rutina, decorar una estantería, acompañar una meditación o servir como regalo corporativo con identidad propia. Estas son las capacidades que más valoran quienes ya tienen una pieza en casa o en la oficina.
Un cronómetro de 15, 30 o 60 minutos que no necesita pilas ni pantalla. Lo usan quienes trabajan por bloques de concentración y quieren una señal visual clara de cuándo cambiar de tarea. La arena cae sin ruido y el cambio de color marca el ritmo sin interrumpir.
Modelos de 5 a 20 minutos con arenas de tonos suaves, pensados para sesiones de respiración o pausas conscientes. El flujo constante de granos ayuda a mantener la atención sin mirar el reloj. También funcionan como pieza decorativa en el rincón de práctica.
Relojes de 1 y 2 horas con vidrio soplado en tonos turquesa y ámbar, ideales para una repisa, una consola o una mesa de centro. No miden el tiempo de forma práctica, pero convierten la espera en un espectáculo visual que los visitantes siempre comentan.
Para empresas que buscan un detalle distinto: grabamos el nombre de la compañía o una fecha especial en la base de madera o en el propio vidrio. Cada pieza se entrega en una caja artesanal lista para obsequiar. El pedido mínimo es de cinco unidades y el grabado se coordina directamente con el taller.
Un set que incluye un reloj de arena transparente, arenas de tres colores y una guía impresa que explica el principio de la medición del tiempo mediante la física de fluidos granulares. Pensado para aulas de primaria y secundaria, con actividades que los estudiantes pueden repetir en casa.
Para quienes quieren algo realmente personal: elegimos la arena de una playa dominicana concreta, la secamos y la tamizamos a mano, y la sellamos en un reloj de vidrio soplado. Cada pieza incluye una tarjeta con el origen exacto de la arena y la fecha de recolección.