Estamos disponibles por teléfono y correo para resolver dudas sobre la creación de tu reloj de arena, los tiempos de entrega o el grabado personalizado. También puedes consultar nuestras condiciones de compra antes de escribirnos.
Cada reloj de arena que sale del taller sigue un recorrido claro: consulta, diseño, soplado, llenado de arena y control de flujo. Te contamos qué ocurre en cada paso y qué puedes esperar antes de recibir tu cronómetro.
Paso 01
Nos escribes por teléfono o correo y describes dónde vivirá la pieza: estantería del salón, mesa de meditación, escritorio o regalo corporativo. También defines la duración deseada, desde 5 minutos hasta 2 horas.
Paso 02
Elegimos juntos el color del vidrio soplado y la paleta de arenas minerales. Para grabados personalizados, confirmamos el texto o logotipo y la zona exacta donde irá.
Paso 03
El artesano da forma al vidrio en el horno y ensambla las dos ampollas. Este proceso requiere secado y enfriado controlado, por lo que la pieza no se termina en un solo día.
Paso 04
Vertemos la arena tamizada y medimos el tiempo real con cronómetro. Ajustamos la cantidad de granos hasta que el flujo coincide con la duración pedida, con un margen de error de pocos segundos.
Paso 05
Comprobamos el sellado, la estabilidad de la base y el acabado del grabado. Empaquetamos la pieza en una caja acolchada y te enviamos las instrucciones de cuidado junto con el certificado artesanal.
Paso 06
Al recibirla, solo tienes que girarla y observar. Si notas que el flujo no es constante o el vidrio presenta alguna marca, escríbenos durante los primeros 15 días y lo revisamos sin coste adicional.