Cada etapa de Adriftime responde a una decisión concreta sobre el vidrio, la arena y el oficio. Esta es la cronología de cómo el taller fue encontrando su lenguaje propio.
Desde que confirmas el diseño, el proceso de soplado, secado y montaje suele llevar entre 10 y 15 días laborables. Si eliges un modelo con grabado corporativo o una combinación de arenas muy específica, podemos necesitar unos días más para conseguir el tono exacto. Te avisamos con fotos del avance antes del envío.
Nuestros cronómetros miden desde 5 minutos hasta 2 horas. La duración depende del grosor del cuello de vidrio, la cantidad de arena y la granulometría. Para meditación recomendamos 15 o 30 minutos; para juegos de mesa familiares, 5 o 10 minutos funcionan muy bien. Si tienes una medida intermedia en mente, la ajustamos durante el proceso de soplado.
Trabajamos con arenas minerales de playas dominicanas y con minerales importados que ya tienen su color propio, como el óxido de hierro, el cuarzo o la turquesa. No usamos tintes artificiales. Eso significa que cada lote tiene variaciones sutiles de tono, algo que hace cada pieza irrepetible y que mantiene el flujo constante de los granos.
Sí, hacemos regalos corporativos con grabado personalizado en la base de madera o directamente sobre el vidrio. Para pedidos de más de diez unidades coordinamos una visita o videollamada para definir el diseño, la duración y el empaque. También podemos incluir una tarjeta con el mensaje que quieras transmitir.
El kit incluye un reloj de arena de 5 minutos, una guía didáctica impresa y un frasco con arena extra para experimentos. Explica el principio de la medición del tiempo mediante la física de fluidos granulares, con actividades para que los estudiantes comparen velocidades de flujo y observen cómo influye el tamaño del grano. Es apto para niveles de primaria y secundaria.
Colócalo sobre una superficie estable y lejos de la luz solar directa prolongada. El vidrio soplado es resistente pero no blindado, así que evita golpes fuertes. Si se acumula polvo en el exterior, límpialo con un paño seco de microfibra. No necesitas lubricar ni ajustar nada: el flujo de arena se mantiene constante durante años.
Si tienes otra duda sobre materiales, plazos o personalización, escríbenos a info@adriftime.com y te respondemos en menos de 24 horas. También puedes consultar nuestra página de contacto para agendar una visita al taller.
Adriftime nació en un pequeño taller de vidrio soplado con una idea sencilla: devolver al tiempo su dimensión visual. Lo que comenzó como una serie de prototipos para uso propio se convirtió en un catálogo de cronómetros artesanales que hoy viaja desde el Caribe hasta estudios y salas de toda España.
Instalamos el primer horno de vidrio en Solís Alta y comenzamos a experimentar con arenas de playas dominicanas. Los primeros relojes medían apenas cinco minutos y tenían imperfecciones visibles, pero definieron el rumbo del taller: piezas funcionales que se sostienen por su propia belleza.
Tras tres años de pruebas con minerales importados y tamices de precisión, logramos estabilizar el flujo de arena para medir hasta dos horas. Ese avance abrió la puerta a los modelos de meditación y a los temporizadores de escritorio que hoy son nuestro producto más solicitado.
Incorporamos el servicio de grabado para regalos corporativos y eventos familiares. Cada pieza puede llevar un nombre, una fecha o un mensaje breve en la base de vidrio. Fue el momento en que el taller dejó de ser solo un espacio de producción y se convirtió en un lugar de encargos únicos.
Diseñamos la primera línea de kits escolares que explican el principio de la medición del tiempo mediante la física de fluidos granulares. Hoy trabajamos con una red de colegios que usan nuestros relojes como herramienta didáctica en clases de ciencias naturales.
Ampliamos la gama de arenas minerales con tonos turquesa y ocre inspirados en el Caribe. También incorporamos modelos de sobremesa más compactos para estudios y oficinas. El taller sigue siendo pequeño, pero cada pieza conserva el proceso manual que nos distingue.
Recibimos pedidos personalizados de particulares y empresas que buscan un objeto con presencia real. Desde relojes de arena para ceremonias hasta piezas decorativas para estanterías, cada encargo pasa por las mismas manos y el mismo horno que en 2016.