Cada encargo se adapta al uso que le darás: una pieza para meditar, un temporizador de escritorio o un lote para regalar a tu equipo. Aquí tienes los caminos más habituales por los que llegan nuestros clientes.
Eliges modelo, duración y gama de arenas entre las que ya tenemos en taller. Ideal si quieres una pieza lista en pocas semanas, sin esperar a un diseño nuevo. Incluye certificado de artesanía y caja de madera.
Para regalos corporativos o fechas señaladas: grabamos nombre, logo o una frase corta en la base de madera o en el soporte de vidrio. Trabajamos contigo el boceto antes de soplar la pieza.
Si necesitas diez o más relojes iguales para un evento, una boda o un detalle de empresa, coordinamos una producción en serie manteniendo el acabado artesanal. Cada pieza se numera y se entrega con su estuche.
Un reloj de arena de 5 minutos con guía didáctica que explica el flujo de materiales granulares y la medición del tiempo. Pensado para escuelas y talleres de ciencias, con piezas resistentes y fáciles de manipular.
Si tu reloj de arena ha perdido fluidez o tiene una fisura en el vidrio, lo revisamos en el taller. Cambiamos la arena, sellamos el cuello y pulimos la superficie para que vuelva a medir con precisión.
Cuéntanos el espacio donde vivirá el reloj y el uso que le darás. Te recomendamos tamaño, duración y paleta de arenas según la luz de la estancia y el ritmo que quieras marcar. Sin compromiso.
Cuéntanos el uso que tendrá tu reloj de arena: meditación, decoración de estantería, temporizador de escritorio o regalo corporativo. También indicas la duración deseada, desde 5 minutos hasta 2 horas, y el rango de tamaño que prefieres para el espacio donde vivirá.
Elegimos juntos la combinación de arenas minerales y el tono del vidrio soplado. Te mostramos muestras de los colores disponibles y, si lo deseas, preparamos una propuesta de grabado personalizado para la base o el cristal.
Nuestro soplador da forma a la pieza en el taller, controlando el grosor del vidrio y el cuello por donde pasará la arena. Este paso define tanto la estética como la fluidez del cronometraje, por eso lo hacemos sin prisas.
Probamos el flujo de la arena con un cronómetro de referencia y ajustamos la cantidad de granos hasta que la duración coincide con la solicitada. Si el reloj es para meditación o juegos de mesa, verificamos que el ritmo sea constante de principio a fin.
Revisamos el acabado, limpiamos el vidrio y empaquetamos la pieza en una caja acolchada con instrucciones de cuidado. Para encargos corporativos o kits educativos, incluimos también la documentación correspondiente.
Cada encargo se trabaja de forma individual, así que el plazo depende de la complejidad del diseño y de la cola del taller. Si tienes una fecha límite, coméntanosla al inicio y buscaremos la manera de cumplirla.
Antes de confirmar tu pedido conviene aclarar algunos puntos: cada reloj de arena se sopla a mano, por eso las medidas pueden variar unos milímetros y las burbujas internas forman parte del carácter de la pieza. El grabado personalizado se realiza después del enfriado, así que no admite cambios una vez iniciado. Los kits educativos se envían con guía impresa en español y no incluyen cronómetro digital de referencia.